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SUPERVIVENCIA EMOCIONAL

SINDICATO BERGERAC

MANOS QUE HABITAN

MANOS QUE HABITAN

Ven, pon manos allá donde aún queda

un árido desierto de tristeza y cordura,

en ese mínimo páramo donde todavía

no han llegado tus huellas

erigiendo ciudades de lluvia.

Ven, trae contigo el íntimo tacto,

el algodón de tu iris, la caricia suprema.

Ven entero y hazme nueva

poblando todos los arrabales de mi silencio.

DESEO URGENTE (5)

DESEO URGENTE (5)

Una cripta de nenúfares,

un descontrolado paraíso de primaveras,

un húmedo suicidio de dulce hojarasca

trepitando alegre, volteando sedas,

levantando cimas de epidermis

entre volcanes leves, gritos de lava repentina.

Cánticos de futuro, salmos ficticios

que buscan realidades ciertas

entre los cuerpos esbozados de fuego

bajo la llama sangrante de los besos.

NOCHE DE ESTÍO

NOCHE DE ESTÍO

Hemos sembrado la tarde de magnolias,

de tímpanos azules, de alboradas plenas,

de impetuosos cisnes ocres

sobre rítmicos estanques de albahaca.

La fantasía lírica del recuerdo

puebla todos los tropicos,

tú estás en todos los oasis,

en todas las fuentes,

aplacando la sed en las noches de estío.

SUPERVIVENCIA

SUPERVIVENCIA

A pesar de la soledad,

de los días en blanco,

de la sequía poética

y la desertización planetaria...

sobreviviremos.

A pesar de tus ojos, lejos,

de las persecuciones y las matanzas,

de los andenes vacíos,

de los llantos sin lágrimas...

sobreviviremos.

A pesar de los surcos sin fruto,

de las cimas ya no coronadas,

de los océanos agonizantes

en miméticas playas...

a pesar de que el mundo

viene pidiendo venganza...

sobreviviremos,

a pesar de la muerte y la añoranza.

EL SILENCIO...

EL SILENCIO...

El silencio ensordece levemente

esta estancia desde donde te desnudas a la vida.

Con pausada arrogancia

se desploma a tus pies cada velo que te oculta,

cada estático muro que te sepulta hacia el dolor.

Contoneas la cintura invisible.

La luz sigue apagada.

Sólo un rumor de muslos en penumbra

se desliza por el terciopelo del vacío,

sólo un minúsculo crujir de sangre

transitando con dulzura, por las venas del sueño.

Voy hacia ti

sin pasaporte, sin equipaje, sin voz...

descendiéndote, ocultándome.

He perdido el miedo a la profundidad del mar,

al cárnico holocausto de tus acantilados,

a la tormenta sempiterna de la vida.

Me he sentado a esperar la muerte

dentro de tus abrazos,

¡mágico suicidio de amor y luz!

MANIFIESTO

MANIFIESTO

Para vosotros, hombres y mujeres como yo,

alquimistas del instante,

progenitores del arado y la memoria,

poetas domésticos,

trovadores de nanas y lanas dulces,

obreros del silencio,

catadores del lodo y la esperanza,

místicos del verbo y de la carne,

inversores del hoy,

futuros millonarios de luz mañana.

Para vosotros, viandantes, imperfectos, como yo,

espeleólogos del amor y la ternura,

mineros del afecto y del dolor,

buceadores del beso y la caricia...

Para vosotros, y para mí también,

habrá un tiempo de descanso

tras este largo viaje de voluntad en tránsito.

OFELIA

OFELIA

Te mando pétalos, Ofelia,

para que te salves y me salves

de esta lejanía húmeda

donde la muerte

se enamora y se vierte

en cauces desordenados de lágrimas.

Te mando letras, epístolas lunares,

llaves de luz y primavera

para soñarte y soñarme.

Te mando un río, Ofelia,

un río de resurrecciones eternas

y de amor incesante.

ESPERANZA

ESPERANZA

Ya verás cuando nazcan de nuevo

los muertos que nos aman,

aquellos a los que llevamos caudalosos ríos

de guijarros y flores,

aquellos a los que perdiendo encontramos

en los infinitos valles de la ternura.

Ya verás, amor,

asistiremos a su nacimiento

y haremos del mundo un parto jubiloso

de vientres lumínicos de esperanza.

 

DESEO URGENTE (4)

DESEO URGENTE (4)

Descansa en este silencio que nos acoge

que hoy llueven recuerdos sobre la memoria

y la tormenta del deseo acrecienta su vuelo

sobre esta incierta carrera de voluntades.

He precipitado ventanas y tiempo

desde donde surgen la soledad y el hastío

reptando los muros de mi paciencia,

incitándome al suicidio azul, definitivo.

Ven a dormir a esta laguna de cánticos

donde el recuerdo ha reservado un páramo

para la eterna quietud de tus besos,

que es más triste el paisaje en la lluvia

si tus manos no inventan un cáliz de labios y luz.

HONDURA

HONDURA

A veces el destino nos deja una sombra de beso marchito

en los acostumbrados labios del desaliento,

en los aletargados miembros del infortunio

que anhelan la caricia, el tiempo eterno

de aquello que sólo el azar firma con su nombre.

¡Es tan fácil perderse en el llanto!

Para el corazón se hicieron las heridas más hondas

y para el alma del hombre

el silencio infinito, el perdón y el pecado.

 

DESEO URGENTE (3)

DESEO URGENTE (3)

Deja tu mano rasgar mi pecho

con los cinco cuchillos que me devoran

entre vómitos tiernos de primavera.

Deja tu mano aquí, sembrada

de ortiga y llanto, entre el terroso surco

de mi paisaje añil;

que crece entre mis vísceras un sopor de agujas

y un espectro ciego de angustiada soledad.

HOJARASCA Y HUMO

HOJARASCA Y HUMO

Se sentaron frente a frente

con los ojos cayendo como cataratas de vino

en un diluvio de deseo y costumbre.

Extendieron las manos

separando el enjambre de hojarasca

nacido en el último otoño.

El silencio era denso y el olvido perpetuo,

sólo preguntas sin interrogante

levantaban oleadas de ausencia

entre el infinito acantilado de los cuerpos.

Otra vez el destino caprichoso

los unió al final del trayecto,

tenían demasiada sed para pedir agua…

Sólo el humo encontró abrazadas

dos promesas de escarcha que nunca fueron ciertas.

DESEO URGENTE (2)

DESEO URGENTE (2)

No renazcas, no despiertes,

que desfallecidos quiero

tus músculos de retama

sobre este blanco océano

de pasiones prohibidas

y desmedidos deseos,

dormidos por siempre

en el eterno valle de mis sábanas.

DESEO URGENTE (1)

DESEO URGENTE (1)

La noche se hace diminuta entre tus manos,

transparente quimera de prismas celestes,

se hace leve y suave, húmeda, lívida,

cálida promesa que, al llegar a mis hombros,

se deshace en sonidos, en corcheas,

mientras un pentagrama de dedos

se hace dueño de mi pecho callado.

     Que cuando todos duermen

      empieza el  orto de una nueva estación.

LA BÚSQUEDA

LA BÚSQUEDA

           "Su gran obra de amor

              era dejarme solo."     

                                     PEDRO SALINAS

Para que no te quedes de hielo

en la sombría ventana

mientras me esperas llegar,

voy a regalarte mis manos

para que ellas te arropen

y en sus cuencos de piel bebas

un cálido té de primavera;

que voy en busca de mí misma, amor,

para entregarme entera.

INÚTILES DESEOS

INÚTILES DESEOS

Me he quedado aquí, sentada toda la noche,

tenía demasiada prisa, demasiado miedo,

por eso he contado una a una las estrellas

y, en un péndulo, he engarzado un rayo de luna.

Cosas de viejos, o de locos… inútiles deseos.

Pero ya ves, tenía prisa, estaba lloviendo,

la noche, a pesar de todo, se veía inmensa

con sus astros tan brillantes, tan lejos…

Me he quedado aquí, tenía miedo,

¿no ves?, la muerte me acecha por las esquinas

y aún es pronto para que me encuentre así:

tan desarropada, tan pecaminosa,

tan amante todavía en vida.

MELANCOLÍA

MELANCOLÍA

                    "Aquello si era auténtica melancolía

                    y no este malsano, dulce aburrimiento."       Mario Benedetti

Demasiado musgo

ha crecido en la alacena

donde ya no se esconde

mas que la melancolía.

Hace frío afuera de las ventanas,

en los parques,

donde la vida transita.

       Hoy iniciaré la siega.

OTROS CUENTOS

OTROS CUENTOS

Cuando era una niña

soñaba con encontrar un príncipe azul,

un galante caballero, un enamorado eterno;

por eso, hasta bien entrada mi juventud,

errante por los lagos y las charcas,

oteando entre los juncos y el nenúfar,

hallé y besé la boca de todas las ranas.

(Nadie me enseñó jamás

que hay cuentos que son ciertos

sólo a medias...)

HOY

HOY

Hoy amanece un silencio de abedules

en la primavera del olvido.

Hoy me siento a esperar la dulce silueta

de los alambiques que supuran

pústulas de esperanza.

El destino es un deseo colgado en la incertidumbre

de camisas ondeando

amores prematuros.

Hoy me he sentado a esperarte

y me he dicho,

como para la soledad de mí misma:

¡Qué lejos se nos está volviendo la infancia!

UN SOLO DESEO

UN SOLO DESEO

En el paritorio de los versos

nos hemos sentado mi alma y yo,

frente a frente,

con las piernas abiertas,

con la conciencia abierta,

con un solo deseo:

           dar a luz a la vida por segunda vez.