MAL CAFÉ
Me es indiferente que te apetezca sacarina
o que el expreso te venga largo de leche,
lo que no soporto es que metas
la cucharilla en otra taza.
Me es indiferente que te apetezca sacarina
o que el expreso te venga largo de leche,
lo que no soporto es que metas
la cucharilla en otra taza.
Llevo en mi piel tu interrogante,
la dureza del mármol en los ojos
cuando la noche es herida oscura
que por el filo de tus senos sangra.
No me oyes porque el silencio
apresó mis labios y tengo cicatrices
que duelen en mi voz envejecida.
Siempre me aleja del faro de tu sur
y de esa música que la fiebre enciende
en mi carne e soledad de mar adentro,
donde siempre dejan tatuadas
las huellas de tu ausencia los alisios.
¿Acaso no sabes que por mis venas
el vino del deseo ya no corre,
los albatros de tu distancia transitan
y emigran sus golondrinas al país
donde siempre amanece la nostalgia?
El núcleo del agua vierte en ti
el lenguaje sereno de la lluvia,
buscaré sediento su líquida palabra
que pueda saciar a mis sentidos.
Un arco iris de sueños píntame,
ahora que el corazón tengo diezmado
y me duele este pulso del tiempo
porque late desnudos de futuro.
Rafael Bueno Novoa
Revista literaria "Aguamarina"
C/ Independencia, 20 48940-Leioa
Para poesía escrita por mujeres
-Poestisas de cualquier nacionalidad con libros escritos en lengua española no premiados en ningún otro concurso.
-Libertad de tema y forma, inéditos en su totalidad y extensión no inferior a 600 versos ni superior a 800.
-Presentar un ejemplar, impreso en una sola cara, debidamente numerado y encuadernado. Sólo un poemario por autora.
-Los libros deben ir firmados por sus autoras, incluyendo en el ejemplar sus datos personales (nombre, domicilio, teléfono y correo electrónico) y una breve reseña biobibliográfica.
-Enviar por correo certificado a Ediciones Torremozas, apartado 19032, 28080-Madrid indicando en el sobre: "Para el Premio Carmen Conde". El plazo qedará cerrado el 15 de abril de 2009.
-La dotación del premio es de 12.000 euros en metálico y será publicado en la Colección Torremozas de Poesía de Mujeres.
Más información: www.torremozas.com
Me da mucha pereza codearme con los altos estamentos,
hablar de la cuadrícula perfecta que dibuja el soneto en el pentagrama de la poesía,
de los intereses bancarios en los devenires de la bolsa de Tokio
o la decadencia inminente de la fe en todas sus vertientes verdaderas.
Yo soy más de los proverbios que inventan las temibles verduleras,
de los arrabaleros efluvios que disienten los bolsillos vacíos,
de la ecuánime soledad que justifica cualquier pecado en las calle de un viejo mercadillo.
Hablar por hablar, sobre todo mal, me resulta cansado, lacónico, imperfectamente deshumano,
la oratoria vacía me predispone a la ira, me abotarga los intestinos, me incita a la nausea del olvido,
y son las almidonadas camisas engarzadas en falsa seda las que me producen acordes de conciencia irrevocable.
Yo prefiero sentarme en un parque sin columpios ni farolas
para fumarme la esperanza entre sábanas remendadas por el hambre,
deshilachadas en las colas del INEM,
desgastadas entre los vómitos de los sueños sin futuro.
Me gusta desandarme la memoria entre estas pestañas que recuerdan paraísos de luz,
desnudarme de pecados cuando el ayuntamiento cambia las alcantarillas y sube los impuestos,
hacerme virgen, de repente, entre la prostitución continua de mis besos.
Me siento mayor para aquello del protocolo,
aburrida por comerme la sopa con cuchara y sin ruiditos,
deseando sonarme los mocos con los botones de la camisa.
Me da tanta pereza, a menudo, vivirme
que ya no sé si reivindicar una eutanasia de luz para mis cansadas neuronas
o sentarme a parir versos en las esquinas indecentes de los paritorios oscuros.
Gitana, ¿tú me quiere?
-Maj que a mí.
Y así el alcalde corrupto y la tonadillera afónica fueron aireando su amor y sus dientes por todas las geografías españolas e, incluso, allende los mares del extranjero. Pero un día fueron fatalmente separados, el destino hizo que al pobre servidor de la patria se le encontraran orondas bolsas de basura lleneticas de billetes de euros a cienes. La cárcel, la trena, el penal y, hasta incluso el talego, abría sus enrejadas puertas para cobijarle en su seno de precarios lujos. La tristeza los embargó lo suficiente para hacer un par de exclusivas y unos posados robados en la intimidad de sus lágrimas. Allí andaba la pobre tonadillera llorando sus coplas y arrastrando sus volantes y peinetas por las huertas de España, mientras el alcalde planchaba las perneras de sus pantalones para ajustárselos a las axilas con la comodidad propia de los presidiarios burgueses. Pero un día cualquiera de gélido invierno, como por arte de talonario o aplicación de la ley mágica, el corrupto mandatario reaparece en la calle buscando a su amada y una entrevista millonaria que siga engordando su secreta cuenta en un paraíso fiscal; pero la tonadillera, cansada de esperas inútiles, harta de planchar pijamas en la soledad de su lecho virgen, de forma inesperada y, casi casual, se nos fue, como intrépido Colón ignorante y aventurero, a descubrir las Américas profundas de la devoción sin límite, a cantar sin voz esas coplas insistentemente machaconas de las que nunca recuerda la letra porque, como decía la otra, "se le gastó el amor... " pero de no usarlo. Y aquí los tienes, separados por medio planeta y kilómetros de páginas escritas en su nombre. Al pobre corrupto aún le quedan penas pendientes, a ella le quedan pendientes para sus orejas y las penas se las llevó el viento entre las bolsas de basura millonaria; mientras tanto sigue bordándole, entre copla y copla, el ajuar a su orondo niño, pero esa es otra historia.
Parecía imposible que con mi poca habilidad para la constancia literaria, mi mínima perseverancia para los asuntos de la imaginación controlada, el ausente sentido del deber y de la disciplina, el completo desconocimiento de estas técnicas que nos hacen accesibles y cercanos al instante, acabara celebrando un año siendo, casi fiel a diario, con esta ventana mágica que la tecnología nos ofrece. Los 9 de enero siempre me han dado buena suerte. Por eso hoy me he sentado a dejarme invadir por el abrazo del presente y celebrarme a mí misma que sigo viva, imperfecta y, a menudo, deshumanizada, libre, amante y amada, crítica y etérea, anárquica y meditabunda. Para celebrar que sigo teniendo sed y que, a cada segundo, se me ofrecen cántaros de luz donde ahogar las ausencias. Sin vosotr@s este rincón no tendría sentido, el aliento mueve montañas y escribe páginas como arterias de vida. Por eso hoy quiero volver a recordar mi consigna: Bienvenidos al hogar de mi alma.
EN ESTA NOCHE
En esta noche, hermano, habrás resucitado
Mas todos ya habrán muerto y con ellos la fe
La fe no resucita, hermano, ya hemos muerto
sin saber bien ni cómo ni dónde ni por qué.
La noche nos empuja, hermano, y nos alarga
la ruta que la vida se empeña en no seguir
La ruta estrangulada que al recodo nos deja
levantar la cabeza, anhelar y reír.
En esta noche, hermano, habrás resucitado
Y el dolor de estar vivo será el mismo dolor
que dolía al poeta cuando en noches como esta
le dolían la raza y el fracaso de ser.
Y es que somos, hermano, pero al final no somos
Y buscamos hambrientos y no sabemos qué
Con los ojos vacíos y el alma atormentada
reanudamos la lucha o perdemos la fe.
La fe no resucita, hermano, ya hemos muerto
Sin saber bien ni cómo ni cuándo ni por qué.
GLADYS KARLSSON (poetisa del mundo)
PRIMER CERTAMEN DE POESÍA POETA MARCELINO ARELLANO ALABARCES
-Tema libre, trabajos inéditos escritos en tamaño folio, cuadriplicado y doble espacio por una sola cara. Extensión libre.
-Cada autor podrá presentar un máximo de tres originales, cada uno de ellos firmado con seudónimo el cual figurará en la cara exterior de un sobre cerrado, en cuyo interior deberá ir el nombre, dirección y teléfono del autor.
-Los premios son: 1º/ 600€ y diploma 2º/ 300€ y diploma 3º/ 100€ y diploma para poetas locales.
-Plazo de admisión: 28 de febrero de 2009. Fallo del jurado el 20 de marzo, entrega de premios el 4 de abril.
-Los poetas ganadores se comprometen a asistir a la entrega de los galardones. Los poemas no ganadores de destruirán.
-Envíos a: Excmo. Ayuntamiento de Ítrabo. C/ Doña Carmen, 1. 18612-Ítrabo, Granada, España.
Las desiertas abarcas
Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.Y encontraban los días,
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.Por el cinco de enero,
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.Miguel Hernández
Es una deshilachada soledad
que va arrinconando barcos
en la tristeza de la memoria,
pequeños veleros de desánimo
anclados en el acantilado del olvido.
Es un enconado silencio
de resacas involuntarias y piadosas
que besan los guijarros y las playas
con devoción de siglos somnolientos.
Es como querer llegar al fondo
de la agreste tristeza de los peces
para recuperarles aquel olvido
donde el día aún enarbolaba esperanza.
Hace siete años, a las 9`35 de la mañana vio la luz esta persona que me ha cambiado la vida para siempre. Llovía. Yo era la mujer más feliz del planeta a pesar de tener el vientre abierto en canal como una sandía que ofreciera al mundo la semilla milagrosa de la vida. Gracias a ella aprendimos a respetar las dificultades de la vida, los silencios y las negativas, los guijarros enconados que se nos instalan entre la fe y la esperanza como certeras saetas de heridas eficaces. Tú has sido la salvación para nuestros ojos. Aún sin tú saberlo, trajiste entre tus manos un elixir mágico que anda alimentándonos, día a día, con las pequeñas gotas de tu presencia. Hoy sé que no pudimos buscar nombre mejor porque en ti andamos recuperando esa resaca de etéreos amaneceres a la que, de algún modo, todos ansiamos llegar. Tú eres el fruto del amor y la ciencia, de la fe y la constancia, de la paciencia y el tesón. Ya ves, mientras tu padre te buscaba en el dulce algodón del infinito, oteando estrellas en silenciosos amaneceres de luz; yo, buceaba charcas embarradas de encono, pozos de desoladas negativas, meandros de oquedades persistentes. Así es la vida: mitad luz, mitad llanto, sombra, aurora, oxígeno, soledad, esperanza... Gracias por ofrecernos tu vida sin estrenar y tu sabiduría de siglos. Feliz cumpleaños Alma mía... Alma nuestra.
Así, como si un vendaval hubiese arrancado todas las hojas del calendario, un año más se nos acumula en la memoria, entre las costillas y el estómago, entre la apatía y la indiferencia. Entramos en el nuevo deseándonos felicidad, prosperidad, paz, amor universal... yo sólo me conformo con seguir viva dignamente, respirar en libertad dentro de la cárcel de mis pulmones y dejar que la esperanza, de vez en cuando, se instale entre mis manos para vivir una temporada con la euforia de la espera inocente. Si miro al mundo, pocos cambios se auguran para este nuevo número en el almanaque (no quiero ser catastrofista pero ya los años, con su enconada experiencia, nos van dando esa incredulidad que, como un cáncer, acaba destruyendo todo síntoma de irracional fe). No hay fechas importantes para el odio, ni para la violencia, no existe el día de la celebración del alto el fuego, del fin del hambre, de la parálisis del asesino... no existe un congreso especial para la instauración del abrazo, del respeto, del beso... Allá donde se posan mis ojos sólo hay humo y sangre, mujeres que siguen siendo maltratadas, otras encerradas en sus prisiones de burka, masacres en Zimbawe, en el Congo, en Gaza... muerte y más muerte de inocentes mientras el poder sigue impasible celebrando un año nuevo a golpe de himno y anillos de oro para la buena suerte. Seguramente no os merecéis una perorata tan crudamente triste después de la resaca de las uvas pero yo soy: imprevisible y estridente, habitante certera de la oscuridad de los pozos y vecina aspirante a paraísos que, cada vez, me resultan más ajenos. Ojala tenga que tragarme, algún día de estos, esta negatividad que me habita, mientras tanto, ya sabéis: Amor y Firmeza, lo demás es humo que se llevan los calendarios en su tránsito.
A Gladys Karlsson
Nos acerca el sol, el verso, la memoria invisible del abrazo,
esta metamorfosis de pájaros heridos
que surcan las fronteras del mundo a golpe de amor ilimitado.
Nos acerca la limpieza de los iris que se enhebran;
la fe, el futuro, el pasado latiendo voluntades de agua,
fugaces historias de eternidades enamoradas.
Somos las ígneas adelfas que el jardín enarbola
con vítores agridulces de éxtasis olvidados por el pretérito impreciso.
Más allá de las ambiguas fronteras,
donde el hombre solloza su eternidad de silencios,
las voces se encuentran para edificar la luz:
el mínimo verso que tiembla en la oquedad de la vida y del amor infinito.
Esta noche en el Centro Cívico de Elda a las 22’00 horas
"EL BOOK NUPCIAL"
para despedir el año como se merece: con risas y alegría.
Gracias queridas Rosa y Clarisa por acercarnos la contagiosa armonía de los felices.
Queda prendida a mis párpados
como racimo de uvas imperecederas
que, a fuerza de no destilar buen vino,
se inventan hiel entre los verdes pámpanos.
Y es así siempre.
Lo que más me molesta
es que aún no he aprendido
a negarme a la vendimia.
de "Pájaros en la memoria" (2007)
a mi abuela María
Algún día, esta eternidad que hoy nos separa,
nos devolverá al borde del verso enamorado,
de la súplica precisa con engarces de luna,
de la clarividencia enamorada donde suspira el aire.
Estamos destinadas a hablarnos con los iris quebrados,
con la augusta soledad de los labios que bucean
entre las lluvias que inmolan melancólicos ocasos.
Pero algún día, en algún remoto paisaje de universos limpios,
podremos sentarnos a escuchar la luz del latido,
tú sabes que la sangre nos reclama con maromas de esperanza
y el futuro abre puertas para un reencuentro de eternos abrazos.
Hoy ha amanecido el día ronco,
la radio no funciona
y el calendario se ha desnudado
de días importantes.
Clamo, con la voz en grito, a las sirenas
pero sólo me responde su silencio,
su silencio de cavernas y naufragio
(olvidaba que sólo conversan con hombres,
con hombres que son héroes.)
Aparecen tormentas por la proa,
allá donde se extienden mis brazos,
y siento que todo cuanto rozo
se convierte en ígnea lluvia de soledad.
Hoy nada me conecta a la esperanza,
todo me es ajeno en esta huida
hacia el fondo de la tristeza,
hacia el abismo de mí misma.
No sé qué hacer contigo, amigo,
ni con ese baúl pleno de mariposas
que dejaste ante mi puerta
una noche de cometas y de agosto.
No sé qué hacer contigo, ni con tus maletas,
ni con las ventanas sin cortinas
que construiste en mi alma
y que me llena de pájaros la memoria.
No sé, amigo, cada día es más grande
este espacio vestido de ausencia
en el que aletean tus cosas, tus palabras,
y ese elixir mágico que me da la vida.
No sé qué hacer contigo, ni con esta lejanía
sembrada de adelfas y libélulas azules,
ni con esta alacena que has dejado llena
de dulces y almíbar en sazón.
No sé, amigo, no sé qué hacer contigo,
ni con este abrazo primero y delirante
que has dejado sembrado eternamente
en mi lecho embrionario de mujer.
Y aun sabiendo que esta distancia es oceánica
abro la puerta cada día esperando
oír tus pasos aplaudiendo en el silencio.
de "Pájaros en la memoria" (2007)
Como todo el mundo sabe estas son fechas de felicitaciones, de buenos deseos, de cestas impresionantes con el mejor cava y el jamón más sabroso, de exquisiteces varias con turrones y trufas, con mariscos y vino de la mejor añada. Yo también quiero, de algún modo, rendiros un homenaje pero, ya veis, sólo tengo palabras y pequeños silencios que quedan prendidos en las páginas de esta fugaz historia que nos envuelve. Gracias a vosotros, los que me leéis, los que seguís mis altibajos literarios, los que soportáis mis ausencias ortográficas, los que, fielmente, me dais el ánimo preciso para no decaer en esta cruda vorágine de plumas suicidas. Este es mi homenaje para vosotros hoy, sólo son pequeñas cosas, pequeños instantes llenos de buenos deseos. Feliz vida.
A mi abuelo Ismael
Mi abuelo m dijo un día
que la vida es un sorbo largo y placentero,
lástima que muriera tan joven.
A menudo amanezco desmenuzando almendros,
encauzando ríos en la soledad del desierto,
peinando espumas junto al Mediterráneo.
Y bebo a sorbos, a grandes y fugaces bocanadas
de este etéreo cáliz donde rebosan las palabras.
Y bebo. Y me embriago.
Y me busco entre los muertos que transitan las aceras.
No me encuentro. Bebo a diario.
No me gusta. No me gusto.
Y desprecio esta pausada muerte de áspid y acíbar,
este cárdeno silencio...
A menudo me acuerdo de mi abuelo:
no llegó a tiempo al desamor,
le sorprendió la muerte antes que la vida.
de "La Revolución del Llanto" (E.Torremozas, 1994)