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SUPERVIVENCIA EMOCIONAL

DESMONTANDO EL BELÉN

DESMONTANDO EL BELÉN

Ya sabemos eso de que la Navidad es el caldo de cultivo perfecto para todo tipo de manifestaciones pseudo-artísticas, cutreces espiritosas y, sobre todo, bolsillos generosos que no saben ni de crisis ni de refinamiento ahorrativo. La Navidad es el placebo perfecto para curarnos las malas acciones de todo el año; digamos que si somos capaces de compartir un agrio y forzado buenos días con esa vecina pesadísima o si echamos dos tristes céntimos en la hucha de Cáritas ya estamos redimidos para los once meses siguientes en los que podemos hacer todo tipo de gamberradas... ¡Cómo hecho de menos mis creencias religiosas!...¡Aquella fe infantil y pueblerina que me hacía encender velas azules alrededor de un pesebre!...¡Esa esperanza de saberme cercana a esos paraísos irracionales y añorados en los que todos fuéramos, como predicaban, hijos de la misma verdad!... Luego la cosa cambia, creces en preguntas y entras en el mundo irreverente de la realidad impuesta y te dedicas, no sin cierta mofa, a ir desmontando ídolos, belenes y ese edén misterioso donde las manzanas supuran pecados eternos. Por eso y, para no abandonarnos en las melancolías propias de estos días, os invito a los MONÓLOGOS DE BELÉN a cargo del Taller de Teatro de la Concejalía de Juventud de Elda, esta noche en el Centro Cívico a las 22’00 horas. Ya sabéis: para gente sin complejos, sin traumas ni falsas conciencias. La mejor forma para celebrar que, si seguimos vivos, hay que alegrarse por ello.

LIBRO INÉDITO DE GLORIA FUERTES

LIBRO INÉDITO DE GLORIA FUERTES

SE BEBEN LA LUZ ha permanecido más de cuatro décadas en la oscuridad. El original se encontraba en el archivo, mecanografiado, grapado y con anotaciones a mano de todas las hojas. Ha sido respetado el orden de los poemas siguiendo el índice del libro preparado por Gloria Fuertes. La mayoría de estos poemas, cuya peculiaridad es que únicamente tratan de poesía social y en contra de la guerra, se encontraban inéditos. Estos poemas demuestran la inequívoca actitud de Gloria ante cualquier forma de agresividad y con el dolor ante las situaciones injustas. Poesía de denuncia que a través de su palabra nos llega con esta edición en el décimo aniversario de su fallecimiento.

www.torremozas.com

 

CUALQUIER DÍA

CUALQUIER DÍA

                A Julián Martínez

Cada pequeña soledad tiene su nombre,

cada silencio,

la luz infernal de un recuerdo intenso

que sólo se hace mínimo

en la intimidad de la palabra.

Llegar al olvido como se alcanza el abrazo:

cumbre a cumbre

desde los sótanos de la indiferencia.

El resto sigue siendo sobrevivir sobre el humo,

sobre el vasto imperio del indeleble destino.

Respira y ama,

la muerte, como la distancia, viene sola,

cualquier día,

en cualquier esquina de un calendario sin nombre.

MAÑANA

MAÑANA

Mañana me lo cuentas todo:

si el petit suise estaba agrio de memoria

o la napolitana sabía a beso rancio,

si a tu amiga Gemma, de tanto vivir la infancia,

se le escapa la sonrisa por las mangas de la mochila.

Mañana me lo cuentas, paso a paso, sílaba a sílaba:

a la hora del desayuno urgente,

del cola cao con fibras somnolientas y deberes ausentes de trabajo.

Que no se te olvide entre el invierno de las camisas,

en la solapa del abrigo inflado por la tiza,

en los bolsillos henchidos por corazones de azúcar y luz.

Mañana... todo... con el gesto preciso y el abrazo precioso...

ahora déjame con el silencio recostado entre los párpados

que ya se me va haciendo tarde para escucharme a mí misma.

LUZMARÍA JIMÉNEZ FARO

LUZMARÍA JIMÉNEZ FARO

 PUTAS CALLEJERAS

                        Ser una mujer fácil

                        es muy difícil.

                                 GLORIA FUERTES

Son un alegre fanal de soledades.

Argollas de oro en carne malherida.

Fruto y raíz del amarillo hueso.

Estrofa hueca. Verbo oscurecido.

Sedante cardo. Fortuita rosa helada.

Pulpa turgente. Fósil enterrado.

Recóndito latido. Mar de brea.

Rumor de fuego. Silencio sollozado.

Oscuro corazón que se desploma.

(María de Magdala, tú ya sabes...)

                   LUZMARÍA JIMÉNEZ FARO

          de "Mujer sin alcuza"  (E.Torremozas)

      

 http://www.torremozas.com/

    

¡QUÉ DE VIRUS!

¡QUÉ DE VIRUS!

Que sí, Leti... que los virus van y vienen, se mutan, se desmutan, se engrandecen y aprenden hasta biología cuántica para ser cada vez más superdesarrollados y poderosísimos. Que me lo dijo a mí un médico de esos que les dan el título en una tómbola -todo porque no les quedaban muñecas chochonas- Los virus son seres extraños que conocen nuestro nombre y hasta nuestros agujeros libres donde colarse para hacerse un adosado en nuestro organismo, igual les da hacerse un sobreático en los esponjosos pulmones que un chalet, con vistas al mar, en la mismísima vejiga; ellos son así: invisibles, incordiantes, mal educados, autoritarios (vamos, como alguno gobernante de esos que, Dios me libre, podría  nombrar de repente)... Lo que tú tienes que tener ahora es paciencia, como los yogures y el pan de molde, también el virus se caduca con el tiempo; que él se creerá muy invencible, un Cid de esos que gana batallas aún después de muerto, pero lo cierto es que es más vulnerable de lo que parece: no hay manta ni sudor al que resista y, de vez en cuando, un copazo de coñac, que igual no lo mata pero a ti te anestesia durante un buen rato. Que sí, Leti... que ésto forma parte de nuestra condición humana, pero que sepas que el amor lo cura todo, ahora vas y le dices a tu Juanito que te de un achuchón de esos suyos y ya me contarás, ¡así no hay virus que se resista!... Y que no se te olvide nunca lo que dijo San Papurciano del resfriado alegre: "Virus que nos has de pillar, déjalo volar que seguro que alguien lo sufre más que tú."

REGALOS DE ALIENTO

Y aquí va otro regalo de mi querido Damián. Me tiene tan mal acostumbrada que ya no sé si pedirle que me regale sus versos para hacerme un sudario de esperanza con ellos. Te quiero, poetazo.

 

SI QUIERES

SI QUIERES

Para habitar mi silencio tienes que venir desnudo como el llanto,

amargo como el abrazo moribundo de una despedida enamorada,

ingenuo como la eternidad plomiza de una infancia hecha olvido.

Para cohabitar en esta soledad que me visten las mañanas de domingo

tienes que ofrecerme una eutanasia de jazmines vírgenes,

un holocausto de verdades precisas entre interrogantes auroras,

un cataclismo azul irradiando cánceres de  melancolía.

Que ya me voy quedando a la intemperie del tiempo con lo pies descalzos,

con el hambre entre escombros de sorpresas baldías

y con este corazón quebrado siempre por el hastío de la historia.

LUZ DE ESPERANZA

LUZ DE ESPERANZA

Extiendes el alma con el plumaje ínfimo de la libertad,

frágil arpegio de esperanza que me enhebra

al tiempo inmaculado de la vida.

Mi silencio se vuelve amor, pese a todo,

y sé que me sonríes desde todos los paisajes del olvido.

Tú vuelas en la eternidad del deseo,

yo me quedo aquí, deshenabrando el recuerdo con luz de esperanza.

EN UNA ESQUINA

EN UNA ESQUINA

En una esquina del espíritu,

sobre la suave planicie del desaliento,

sobre el vértice desarraigado de una lágrima.

El húmedo transcurrir de la sangre

por los suburbios del cuerpo.

Las alcantarillas de la historia.

La infancia, minúscula y punzante,

asomándose por un balcón de retinas

y párpados cansados.

El letargo de los años.

La rutinaria congelación de la vida

en las esquinas de la tristeza:

estatuas de hielo, anémonas fugaces...

Sólo el amor nos levanta

de esta pálida esclavitud de deseos,

sólo el verbo amar en su eterna conjugación,

el verbo amar... sin tiempo.

   de "La Revolución del Llanto" (Ed.Torremozas, 1994)

VOLVER A SER JOVEN

VOLVER A SER JOVEN

Qué sí, Teresita, que para cabezona yo... que pienso vivir mientras no decida lo contrario la Santa Madre Naturaleza, que todavía tengo yo mis ganas de oxigenarme este calendario que me cuelga en las pestañas, celebrando tanto si caen en festivo como si los atropella la rutina de lo laboral... ¿Te acuerdas cuando parecía que no llegaba nunca el día de tu cumpleaños?... y, ahora, ¿te das cuenta que tienes la sensación de estar siempre cumpliéndolos?... Pues yo me quedo con aquello que dijo Picasso: "Hace falta mucho tiempo para llegar a ser joven"... ¡Qué sabia es la sabiduría de los sabios!... Mira, ya mismo se nos acaba otro año, por cierto ¿este no era de esos de los que iba a llegar el Apocalípsis o que los extraterrestres de planetas lejanísimos iban a destruir el mundo con sus potentes pistolicas láser?... ¡qué pena de humanidad, Teresita, que tienen que inventarse catástrofes para seguir respirando!... y digo yo ¿qué gracia le encontrarán a insuflarnos miedos de eternidades sospechosas?... lo del fin de mundo, los pecados imperdonables, el fuego infernal con sus cuernos y tridentes ha sido la leyenda futurista más expandida de la historia y, si no, ¿de qué iban a vivir las religiones?... mira tú esos pobres Testigos con su "Atalaya" bajo el brazo enganchándose, como apostólica comitiva, a los porteros automáticos... ¿y esos cristianos con los templos medio vacíos, bendiciendo matrimonios que van allí por la foto, por la pamela escarlata y los langostinos entre tules glamurosos?... también conozco a algún musulmán que, de vez en cuando, se le olvida que la pata de jamón la fabrica el cerdo... ¡qué penica, Teresita, tanto que sufrieron nuestros ancestros para darnos un mundo libre y, ahora vamos, y nos apuntamos a las religiones de la castración!... Yo, por eso me he amputado la conciencia, le he hecho un nudo a los miedos y he tirado a los deshechos ,altamente inútiles, todos esos pecados que me andaban lacerando mi esplendorosa vida de mujer madura. Que me queda cuerda para rato, tú ya me conoces, y si yo digo que voy a volver a ser joven es que ya mismo estoy ahí. Y digo yo, Teresita, hija, ¿cuándo vas a explicarnos aquello de: "Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero...",  es que no había otra forma de decirlo más a lo simple?... ¡qué raros que sois los poetas y, mucho más las poetisas... si lo sabre yo!

ANTONIO PORPETTA

ANTONIO PORPETTA

LAS SIRENAS

Vieron llegar la nave:

como siempre

elevaron sus cánticos pianísimos,

sus murmullos de lluvia y arboleda

que un céfiro brumoso llevaba lentamente

a las sienes morenas de los hombres,

allí, donde se oculta el desconsuelo

y remotos paisajes se atesoran

con el secreto brillo de su azogue...

Vieron pasar la nave:

nadie se conmovió,

nadie se derrumbaba, loco, sobre el agua,

nadie quiso buscar, enajenado,

sus pechos luminosos, sus miradas de jaspe,

sus escamas de fuego y de coral.

(Un hombre entre cadenas,

hermoso como un héroe,

desgarraba con llantos y alaridos

aquel hondo y sereno navegar...)

Vieron como la nave se alejaba

ajena, indiferente,

en calma singladura

hacia islas felices y puertos abundosos,

firme como el destino, libre como el olvido,

desplegadas sus velas al viento y a la sal...

Ausentes, melancólicas,

asoladas de un lívido temor,

dejaron de cantar, envejecieron,

quedaron con los siglos

ignoradas de todos, convertido

en historia dormida su recuerdo.

Y una pobre mañana,

entre un torpe revuelo de peces fugitivos,

diéronse a lo profundo, naufragaron

su pálido esplendor...

Todos los navegantes debieran perdonarlas:

ellas nada querían,

ellas sólo cantaban y cantaban...

Ellas nunca supieron que en sus voces

habitaba la muerte.

        Antonio Porpetta   de "Adagio Mediterráneo"

        (Premio de Poesía José Hierro-1996)

ESPÉRAME

ESPÉRAME

                    A Baltasar Pérez

Un día tendremos que hablar,

no sé donde ni cuándo ni cómo,

no sé, siquiera, si las sílabas serán vehículo fiel

o sólo el latido, el silencio, la lágrima...

Sólo el amor salva al amor.

Espérame...

      ya casi regreso.

DEJÉ ABIERTA

DEJÉ ABIERTA

   

Dejé abierta la puerta de mi alma

y la soledad, siempre en tránsito,

buscó cobijo en las crudas atalayas

de mi casa vacía.

Ahora, compartiendo cama y mesa,

ebrias de recuerdos ya sin ojos,

nos abrazamos en una íntima pira

de tristeza cotidiana.

Abrí la puerta de mi alma un día

y se coló la soledad, como en un tren,

sin pagar billete de regreso.

     de "La Revolución del Llanto"  (Ed.Torremozas, 1994)

 (Imagen de Anna Fioravanti - http://annafioravantiactividades.blogspot.com/)

10 AÑOS CON PENA Y SIN GLORIA

SIÉNTATE

SIÉNTATE

Siéntate a mi lado y respira,

respira este aroma a futuro

que ya se propaga por entre los almendros.

Deja que la vida transite,

volteándose en nuestras manos,

que ya hace cabriolas el futuro,

ya hace sol, viento, fuente...

ya hace amor y es inevitable,

al respirar, enamorarse.

        De "La revolución del Llanto" (Ed. Torremozas, 1994)

LA AMISTAD...LA VIDA...

LA AMISTAD...LA VIDA...

Yo sólo quería tener amigos para no tener deudas morales, ni préstamos sentimentales, ni abrazos solidarios de falsa tolerancia.

La amistad es otra cosa, otro latido, otra expectativa.

También me equivoqué.

Afortunadamente, no siempre yerro el camino cuando pongo el corazón; las balanzas sentimentales me son propicias como venturosa, siempre, me responde la razón.

Equivocarse es andar, negarse en la premura de los días con lluvia, adelantarse al verano que nos desnuda los huesos, inventarse olvidos que recuerdan siempre alabanzas de luz.

Equivocarse es vivir, amar y desamar en segundos precisos, en mínimos vaivenes de cárnica añoranza, en oleajes importunos que nos evitan la muerte con cicatrices de sólida ausencia.

La vida es otra cosa, otro latido, otra espectativa.

Mientras tanto me quedo en tus ojos, amigo amado, fabricándonos maromas donde asirnos a un futuro de impenetrables olvidos.

EL MUNDO EN EL QUE VIVO SOY YO

EL MUNDO EN EL QUE VIVO SOY YO

El mundo en el que vivo soy yo.

Una contaminada urbe de vías sanguíneas, arterias entre autopistas cardíacas, semáforos intermitentes con la luz de esperanza latiendo entre las alcantarillas.

Soy yo, la veo indagarme las retinas en los rostros anónimos que me saludan con silencios y apatía, con la costumbre pertinaz de los rincones donde se orinan los perros, los mendigos y los niños hambrientos de futuro.

Soy yo, es mi voz la que despierta las columnas de hormigón, las sirenas de las fábricas, los muros enfermizos desde donde se automutila la angustia, entre verjas enclaustradas por donde se derriten los presos o  murmuran silencios austeros santas anónimas.

Soy la que navega el río del llanto, la que naufraga en océanos de añoranza, la que pinta, día a día, con extrema exactitud de evocados infiernos, la línea de un horizonte que empieza a nacer desde el límite de mis manos.

Mía es la semilla, el óvulo, la raíz y el pozo. Mío el esperma, el cántaro, la sed... el fruto. Mío, también, el vendabal que anega los terrenos de la esperanza, con el estómago desolado entre ácidos de tornasolada indiferencia.

Tengo que recurrir al terror de los mortales, a los cegados por la benevolencia del perdón; tengo que acunar su maltrecha conciencia entre las cortinas desvencijadas de mi roída historia, entre los cuencos desquebrajados de mis rodillas hambrientas,entre los últimos resquicios de mi verdad prominente como un cárnico exódo de células ávidas de luz.

El mundo en el que vivo soy yo:  Génesis y Apocalípsis para un corazón donde se cruzan los caminos de la esperanza.

LAS VOCACIONES DEL SUEÑO

LAS VOCACIONES DEL SUEÑO

Lo que yo te diga, Mariví, las profesiones, las tareas y hasta las mismas vocaciones, en toda su intimidad laboral, nos persiguen de por vida. Es como decía mi amigo Rubén Blades : "si has nacido pa martillo, del cielo te caen los clavos"... vamos que tú te puedes negar, uno o mil años a a hacer ojos sordos y oídos ciegos a tu destino infranqueable pero, tarde o temprano, la ecuanime certeza de tu tarea te busca, inagotablemente, por mucho que te arropes en la ignorancia del olvido o en la comodidad de un salario mínimo, austero y desagradecido. Yo sé que en el mundo sólo algunos privilegiados consiguen vivir de su verdadera profesión, valientes que, cerrando los oídos a las críticas y los bolsillos al euribor, se lanzan a la aventura de llenarse el espíritu con la plenitud de sí mismos. ¡Qué alegría, Mariví!... Sí, ya sé que para ti y para otros muchos y muchas, eso sólo es fruto de la inconsciecia de la juventud o de la demencia de la senectud, ¿qué le vamos a hacer si para ti todo ha sido un camino de rosas, de coladas limpias y garbanzos en el remojo de cocinas impolutas?... para otras la decisión no ha sido fácil a pesar de los gritos ahogados que, como un persistente eco, se infiltraban en nuestras venas, no es fácil dejar de pasar el mocho por escribir cuatro versos, ni apilar los platos sucios en el fregadero a cambio de vestirse con las sílabas de Benedetti, ni olvidar la plancha por deshojar claveles con Bizet. A otras, querida Mariví, la vida nos ha premiado con la duda, con el dilema y la desesperanza, con el arrojo y la inconsciencia, con la soledad y la locura del temor a lo imposible. Yo también sé cocinar, no te vayas a creer, además mantengo, medianamente, la pulcritud de mis sábanas y cepillo, con parsimoniosa devoción, el lustre de mis suelos; son tareas que me evocan la soledad de aquella Eva desterrada y me mantienen unida al cordón umbilical de mis ancestras. Algún día habrá que empezar a hacer caso a nuestros sueños, a través de ellos nos hablan nuestras verdaderas misiones en la vida, por cierto ¿te acuerdas cuando querías ser astronauta?...pues, aunque no te lo creas, Houston está a la vuelta de la esquina.

ME QUEDO CON...

ME QUEDO CON...

                                    A mi hija  ALMA

Me quedo con tus ojos aquí:

a la intemperie de la vida,

arropando la añoranza de este corazón

que se vuelve anciano de repente,

que se anuncia con la premura caústica del olvido.

Tus ojos que enarbolan extrañezas azules,

sorprendentes maromas, como úteros indefinidos,

que se agitan, gozosos, al calor de mis párpados

anegados de lágrimas y recuerdos imprecisos.

Me quedo con tus ojos de aliento inmaculado,

con la miel que supura tu ígnea esperanza,

con esta plenitud de océanos que me envuelve

en oleadas de cárnica premura.

Te amo más allá de lo que conocen mis neuronas,

de lo que olvidan los espamos de la memoria,

de lo que recorren las arterias que incuban

los latidos precisos del oxígeno peregrino.

Por eso me quedo con tus ojos aquí,

ellos son la fuente de mi vida... la luz de mi futuro.