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SUPERVIVENCIA EMOCIONAL

"GLORIERÍAS" de GLORIA FUERTES

"GLORIERÍAS" de GLORIA FUERTES

Hay gente que se mete en política

para resolver sus problemas sexuales.

(Y jode de otra manera).

              ¡Qué mala suerte tienen

              los que no me quieren!

Nada más verla me dije:

Tiene tetas de loca.

             Los hombres saben mejor que el pollo,

              me dijeron un atropófago y una puta.

Gloria Fuertes, "Glorierías"

(Ediciones Torrremozas, 2001)

EL VERANO DE LA SIRENA

EL VERANO DE LA SIRENA

¡Qué cansancio de veranos que se va a llevar el sopor de la siesta entre los ayes interminables de dietas incumplidas!

Si es que cuando me pongo poeta hasta la celulitis se me alegra y la grasa se acomoda en su fina masa muscular.

¿Qué esperabas, oh Adonis, hijo de Neptuno enfurecido, una sílfide sirena? (ya me estoy haciendo un lío con la mitología)

¿Qué esperabas si ya empiezo a ser ballena y, además, devota de Santa Rita Rita que "kilo que te da como que ya no te lo quita"?

Es lo que tiene ser hija de los que educó Franco sin pan, que en cuanto tuvieron para cien gramos de chorizo nos ofrecieron el cerdo entero para evitarnos el sufrimiento hambruno que ellos tuvieron que padecer.

¡Oh excusas patéticas de un primer mundo desbordado de gramos díscolos, lípidos insostenibles, oleosas magnitudes bajo epidermis enamoradas!

Mañana mismo me pongo a dieta.

Imagen:  FERNANDO BOTERO  "Bañistas"

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES DEL OFICIO DE ESCRITOR

ANÉCDOTAS Y CURIOSIDADES DEL OFICIO DE ESCRITOR

"Siempre me acuerdo de un oficial de aduanas de Quito: cada vez qe tenía que mendigar una visa me preguntaba la profesión. Cuando le contestaba: ’Escritor’, repetía: ’Le he pregutado la profesión’."  (Luís Sepúlveda)

"Empecé a escribir porque se me averió el coche y no tenía dinero para repararlo."  (Ken Follett)

"El escritor siempre está escribiendo. He redactado muchos párrafos, innumerables páginas mientras saco a pasear a mis perros por ejemplo: dentro de mi cabeza voy moviendo las comas, cambiando un verbo por otro, afinando un adjetivo..."  (Rosa Montero)

"En casa no puedo escribir, necesito aislamiento, y la cafetería es un aislamiento especial: es el sitio donde la soledad se verifica en medio de los demás."  (Claudio Magris)

"Siempre quise tener un segundo oficio parra liberarme de mi trabajo de escritor. Nunca quise que mi vida material dependiese de mis libros, para que mis libros no dependiesen de mi vida material."  (Mario Camus)

RECONOCER TU NOMBRE

RECONOCER TU NOMBRE

Para que yo reconozca tu nombre,

alambique desbordado de néctares agridulces,

tendrá que eclosionar la distancia

sobre un holocausto de íntimos atadeceres.

Aquel paraíso, con su soleada manzana,

con su pecado y su hambre,

con su valle de lágrimas sinuosamente pétreo,

desoladamente obtuso y profano.

Para que yo reconozca tu nombre

tendré que morir de nuevo,

agonicamente perfecta,

santificada en el silencio de los ataudes azules.

Tendré que encontrarte sentado a la diestra del hambriento,

a los pies del apaleado y perseguido,

lamiéndole la herida a esa mujer olvidada

en la violación del intento por respirar, un siglo más.

Para que yo reconozca tu nombre

tendrás que resucitarme, junto a Lázaro,

tendrás que perdonarme, perdonarme y amarme

como yo todavía no lo hago.

NO TE OLVIDAMOS PEPE

Una de las mayores experiencias que yo he tenido en la vida ha sido la disfrutar libremente del trabajo de Pepe Rubianes. En las dos o tres ocasiones que lo he tenido cerca, y a cerca me refiero a él inflando un escenario con su sola presencia y sus múltiples encantos y yo, pletóricamente inmensa, en una butaca de teatro,feliz, alegre entre tanta tristeza cotidiana. Gracias a personas como Rubianes somos libres y contentos; pobres, libres y contentos; enamorados, pobres, libres y contentos. Somos la eternidad de una carcajada batiendo alas hacia el infinito de la libertad. PEPE.... no te olvidamos.

NO SABEMOS QUÉ HACER de GLORIA FUERTES

NO SABEMOS QUÉ HACER de GLORIA FUERTES

   NO SABEMOS QUÉ HACER

A veces el poeta

no sabe si coger la hoja de acero,

sacar punta a su lápiz y hacerse un verso

o sacarse una vena

y hacerse un muerto.

                        Gloria Fuertes

NO SOPORTO EL VERANO

NO SOPORTO EL VERANO

Pues sí, Costramari, he de confesarlo y así lo hago: no soporto el verano, no lo he soportado nunca y ahora, con la edad se me vuelve, todavía, más insoportable. Es cierto que, posiblemente, debe ser penoso no haber desarrollado el gen de la diversión vacía, de la tumbona rescatada a bocado limpio y del hambre de mortadela de olivas rebozada en la arena mediterránea. Es triste, lo confieso, no haber alimentado la célula madre del turismo momentáneo, del ligoteo de playa sobre un tanga de leopardo o del mojito aguado con tintorro de la pura cepa especulativa. Quizás debería haber acudido al psicólogo hace años cuando me di cuenta que las sombrillas a rallas no forman parte del paisaje, ni los alemanes ’acangrejados’ los trae la marea de poniente desde los fiordos del este. Igual, entonces, aún hubiera estado sensible a la curación y al disfrute de este agosto empeñado en mostrarme playas donde la gente se amontona en pos de una alegría a la que yo sigo sin encontrarle goce alguno. Una pastillita contra el sopor y la desgana, media cucharada de jarabe para sanar la infértil sudoración o una vacuna para entender este estado pletóricamente indefenso que nos hace buscar el alivio de una tormenta inexistente. Lo único bueno del verano, y estarás conmigo, son las vacaciones y si encima no las tienes ¿me quieres decir que ventajas tiene este ’desparaíso ambiental’, esta agónica selva de temperaturas sin remedio?... Que sí, Costramari, que a ti los pareos te taparan lo tuyo pero donde haya un paraguas que se quite una palmera por muchos dátiles que ofrezca.

EN OCASIONES VEO VERSOS

EN OCASIONES VEO VERSOS

A estas alturas todo el mundo sabe

que Bruce Willis estaba muerto,

que el malo de las galaxias es el padre del bueno

y que Mister Marshall pasó de largo

arrancando las banderitas de los balcones pobres.

Que Norman era un enfermo travestido de madre

y Conan un asesino con firma de gobernador,

que los huevos de Groucho no llegaron al camarote

ni los zapatos de Chaplin los remendó un dictador.

Es lo que tiene el cine,

el ’the end’ te deja medio muerto o medio vivo,

amnésico o fantasmagórico,

casi desintelectualmente pensativo

o eruditamente meditabundo...

¡Qué películas aquellas,

qué derroche de imaginativa arrogancia,

qué tristeza de aparente realidad

y que lejos, siempre, nos sigue quedando París!

    "Pájaros en la memoria" (Ayunt.Elda, 2007)

DESCORAZONADA

DESCORAZONADA

Yo no quisiera desarraigarme así, tan descorazonada, me he prometido que voy a ser más moderada de pensamiento, palabra y obra y a ver si ya me voy ganando un hueco en los palaciegos rincones del perfecto paraíso,que una ya va cumpliendo años y las canas se le asoman y los años se le agolpan en almanaques miméticos con los festivos borrados de tanto desearlos. Llegado a este momento me he prometido ser más paciente en la creación, menos impulsiva en el abrazo y moderadamente permisiva en el latido y la zozobra. Vamos que, voy a ver si me hago un lifting de las pasiones varias y me injerto colágeno entre la alegría y la desgana por la risa. Tanto es así que, seguramente, tendré que cambiarme de nombre como lo hago con el color del pelo cada vez que el bolsillo me lo permite. Y es que hay momentos en los que una se cansa de ser como es, de amar como ama, de pensar como piensa y de ir, siempre, eternamente, contra corriente. Yo creía que había nacido mujer pero, resulta que con el tiempo, me he dado cuenta que nací salmón y todavía no he terminado de acostumbrarme a mis numerosas espinas ni a los vivaces anzuelos que me ofrecen los oropeles de la hiel entre salvaciones eternas. Debe ser esta humedad de inclementes paisajes, estos orillados enigmas que a menudo se esconden tras las ruinas del dinero, esta sed de bucólicas soledades que me persigue en su eternidad de grisáceas auroras y esperanzadores abismos. Es este tiempo de neuróticas indecisiones, de carismáticas mentiras, de glorificados altares sobre vellocinos de hojalata... Es este tiempo sin nombre, sin historia, sin fe y sin infancia... Es este tiempo y este yo que no se permite cerrar los ojos a pesar de tanta lágrima.

CANCIÓN 12 de RAFAEL ALBERTI

CANCIÓN 12 de RAFAEL ALBERTI

CANCIÓN 12

Sé que el hambre quita el sueño,

pero yo tengo que seguir cantando.

Que la cárcel nubla el sueño.

Pero yo tengo que seguir cantando.

Que la muerte mata el sueño.

Pero yo tengo,

yo tengo que seguir cantando.

                          Rafael Alberti

LA VIDA Y SUS SILENCIOS

LA VIDA Y SUS SILENCIOS

A veces la vida tiene estos silencios, estos paréntesis donde las horas se quedan pétreas en un cabalgar siniestro hacia la soledad infinita del fin. Es como intentar cazar el soplo de un oxígeno azul, indefinidamente transparente, virtual y descarnado. Es el éxtasis del cambio o la certeza de que todo, a pesar de todo, sigue igual.

La vida tiene, a menudo, estos desplantes; estas sorpresas atronadoras de vacíos, estos iracundos vaivenes de nostalgia desmedida y esta paz inaudita que recorre los caminos inhóspitos del futuro. Es la sed entre la carne temblorosa de la convivencia, entre el purpúreo enamoramiento del latido un día más.

Pero siempre, tras la pausa, como tras la calma, viene otra tormenta, otra batalla, otro despliegue de esperanzadora victoria sobre la herida remota de la vida infinita.

ES ESTA POÉTICA LABOR COTIDIANA

ES ESTA POÉTICA LABOR COTIDIANA

Es esta poética labor cotidiana,

este lirismo de como por andar por casa

despojado de satén y tacón alto.

Esta métrica díscola y rebelde

escondida en la alacena,

en el mullido fragor de las sábanas

o en la violenta erupción de los fogones.

Es cohabitar con gacelas invisibles

en los recodos de los pasillos

y dibujar paisajes de selvas y edenes

en los tiestos miméticos del balcón.

Y así, cocinando versos,

rebozando sílabas que asonando se maceran,

así, en un sofrito de tildes y puntos suspensivos,

el amor nos invade como una tormenta inesperada

y nos soñamos poetas

dentro del impreciso transcurrir de los días.

    "La Revolución del Llanto"  (ed. Torremozas, 1994)

RECITAL DE POESÍA DE ANTONIO PORPETTA Y SACRA LEAL

RECITAL DE POESÍA DE ANTONIO PORPETTA Y SACRA LEAL

    VIERNES, 17 DE JULIO

           22'OO  Horas

En los Jardines del Casino Eldense

SIEMPRE OLVIDO ALGO

SIEMPRE OLVIDO ALGO

Siempre olvido algo

al asomarme a tus ojos:

el paraguas, el reloj, las llaves...

La memoria declina

en un murmullo de compases

y todo se rinde, se eleva,

como si nada fuese necesario,

lejano e irreparable.

Más tarde descubro

que la lluvia ha calado mi silencio,

el tiempo se ha deteido en la nada

y soy una extraña en el umbral de mi casa;

así pues, me siento en la escalera

y evoco tus ojos

colmados de útiles descuidos.

    "La revolución del llanto" (Ed.Torremozas, 1994)

LOS 'DIVERTIMENTOS' DE ANTONIO PORPETTA

LOS 'DIVERTIMENTOS' DE ANTONIO PORPETTA

 VIRGEN

La única distracción celestial de aquella virgen era la tertulia diaria con un grupo de patriarcas, santos, mártires, beatos y confesores.

Alguien la oyó murmurar "Si yo lo llego a saber..."

LEVITACIÓN

En el coro, en pleno rezo de maitines, la hermana Eduvigis de la Consolación entró en éxtasis y levitó hacia las alturas, ante el asombro de la comunidad.

El diagnóstico médico fue: traumatismo craneoencefálico. Muy grave.

DISTRAÍDO

Era un magnífico escritor, pero un hombre muy distraído.

Si hubiera tenido la precaución de conectar su ordenador, hoy tendría una obra francamente interesante.

LICÁNTROPO

Las desgracias nunca vienen solas: aquel licántropo era, además, poeta.

En los plenilunios lo pasaba fatal.

          ANTONIO PORPETTA "Historias mínimas y otros divertimentos"                          (Huerga & Fierro editores, 2009)

LA CRISIS

LA CRISIS

Pues sí, Maripiti, esto de la crisis nos está poniendo del revés las expectativas laborales. Tal es la necesidad que tenemos de trabajo que nos estamos convirtiendo en verdaderos intrusos en profesiones que, casi, ni siquiera sabíamos que existían. Y, si no, mírame a mí: puntual informadora de la cultura en televisión, reportera-bloguera del mundo rosa o novata-experta en embarazos y lactancias varias. De repente he dejado de ser la anónima ’escribidora de versos’, la ama de casa que plancha a regañadientes o la madre que se pelea con la dificultad de las sumas llevando. Ahora ya soy famosa, es decir, un intrusa. Y es que a mí estas cosas me vienen grande, me hacen llagas como esas costuras inoportunas que tanto nombraba mi abuela, en ciertas partes púdicas e intocables. Por eso quiero pedir perdón y deciros que, efectivamente, ha sido la crisis la que me ha lanzado a este mundo de frenesí y fama inmerecida. Yo me siento como esas mujeres que se van a hacer la calle sin vocación y sin condones en el bolso, sólo por pura necesidad de llenar el bolsillo con algo que alimente la hipoteca y el seguro de los muertos. La crisis, Maripiti, esa puta que nos sirve de excusa para todo.... ¡Qué cosas!

MI CASA

MI CASA

Mi casa es pequeña, amable y reutilizable en los momentos más álgidos de la ternura.

Sabe a orégano y a nueces,

a desinfectante armonía

o a sollozo escondido en los altillos

donde se agazapa el invierno al llegar mayo con sus frutos.

Es así: manejable como una taza de café desportillada,

ambigüa como una servilleta de flores hecha de papel y seda,

eterna como el rebozado de mi abuela y los rollitos del ’chino’ a domicilio.

Mi casa palpita con su propia esencia y su única arteria

(esa delicada tubería donde se enamora la crisálida de ese grifo imponente),

Se viste anárquica y voluptuosa, sencillamente mísera en las esquinas

y espera, paciente y enamorada, a los invitados precoces de la esperanza.

Sólo admite sueños y sonrisas las venticuatro horas,

las penas, como la madrugada, las guarda hasta salir el sol por detrás de las cortinas

y siempre descuelga el teléfono con alegría aunque no llame nadie.

Es mi casa... el hogar donde mi alma se viste de lluvia y se desnuda de tormenta,

el cobijo donde mi corazón encuentra la esencia de mí misma, el futuro de mis ojos.

YO TAMBIÉN SOY EMIGRANTE

YO TAMBIÉN SOY EMIGRANTE

¡Qué extraña es la palabra emigrante!... ¿Quién emigra?... ¿quién regresa?... ¿quién se despide en la distancia sobre un papel mojado o una lágrima hueca? ...

¿Es el mismo emigrante Cristiano Ronaldo que el boliviano que hacía pan en Gandía?... ¿vale lo mismo un brazo perdido en la basura que una pierna santificada por el ’dios fútbol’? ... ¿Quién soporta sobre la espalda del mundo la sed y el hambre de los más débiles?...

A veces me detengo a llorar sobre las pateras dormidas que regresan, vacías, a la costa infame del progreso, a la resaca multitudinaria de las leyes ciegas y los palacios vertiginosos crecidos entre el fraude y el dolor de las urnas enquistadas y mohosas.

A veces quisiera emigrar del mundo, de la vida. Tomarme una excedencia para el latido, para los ojos, para este corazón de hastiados vértices e incomprensibles abrazos.

Me detengo a deshilar los pensamientos que vagan desnudos en mitad de las carreteras del hambre, sobre las autopistas de mis venas que trasportan soledad en baldes de añoranza.

Miradme, yo también soy emigrante. Yo también vengo de un mundo ajeno y he venido a agonizar aquí, entre la injusticia y la perpetuidad de la tristeza.

LOS NOMBRES DEL AMOR

LOS NOMBRES DEL AMOR

Cuando intentamos ponerle nombres al amor es cuando la fastidiamos. Apelativos dulces, impactantes metáforas o casuales bendiciones para justificar o maldecir aquello que nos vapulea la rutina y nos descerebra la mirada. El amor es lo que es y ya es bastante. Existe y se procrea, en sí mismo, como un multicultivo de frutas jugosas y amatorias de igual modo que como verdura agria y taciturna. Es la naturaleza en su máximo exponente de luz y alegría, es la procreación en la raíz y en el humo, es la gloria que nos acaba dignificando en los olvidos tétricos de un historia sin páginas ni memoria. Querer hablar del amor como se habla de las listas electorales, de los precios de las sandías o de las mesas de metacrilato, es como intentar atrapar oxígeno entre el índice y el pulgar, por mucho que los arrope el incisivo corazón. Por eso, el amor se nos muere intentando buscarle el sinónimo preciso o los tuperwares adecuados, o el arcón que contenga los griales más preciados... Las joyas, como las rebuscadas palabras,  pertenecen al mundo de los codiciados vivos y el amor sólo es agua, instante, suspiro... ese beso que nunca dimos por temor a la condena de la indiferencia. ¿Por qué buscar caminos donde sólo existe la libertad del viento, del tiempo, del momento...?

(Me acurruco en tus brazos y sé que nada es real salvo este corazón que me late, siempre, fuera de todos los diccionarios.)

LOS MILAGROS DE LA ENERGÍA

LOS MILAGROS DE LA ENERGÍA

                      A Pepe, a Puri y a Avelino... siempre.

Lanzo la mano y abrazo un instante de luz,

la clarividencia abismal del deseo y la esperanza,

el eco infinito de un arco iris lleno de segundos amantes

donde la vida se torna aurora de ilimitados balcones.

Abraza la soledad de este regazo que duerme,

corazón adentro, por los paisajes del silencioso sueño

donde un destino de latido oscuro

nos deja palpitando al borde de la tristeza.

Deja que una multitud de pájaros enamorados

hagan nido en tu esperanzadora voz de siempre-vivo

que ya viene el milagro, tejiendo energías que renuevan

esta luz de vértigos increibles donde nos encontramos.

Ven al día,

abraza el calendario,

retoma la sed y el viento,

vuelve a la luz de nuestros iris

que te seguimos esperando... siempre... siempre...