MUJERES TRABAJADORAS DEL MUNDO
Para todas vosotras... para mí también...
Para todas vosotras... para mí también...
a las mujeres víctimas de la violencia de género
Vengo herida
desde la soledad perversa del viento
que va despeinando auroras
en el horizonte de la esperanza.
Vengo herida,
lacerada por la daga silente
de una tristeza remota,
virginalmente antigua.
Vengo herida,
deshenebrada y ausente,
oscura en la forma de las retinas,
acuciada por el llanto en sus olvidos.
Vengo herida,
carnalmente desgajada por la luz
que incinera voluntades de humo
entre columnas de leyes baldías.
Vengo herida,
hambrienta e libertades profundas,
de amnistías óseas para mis besos,
de vuelos ilesos e infinitos.
Vengo herida,
herida y nocturna,
herida y lejana,
herida y naufragada.
Sólo tú, amor, no amándome
me traerás la vida,
nuevamente,
al sur de mis pupilas.
(Este poema forma parte de la exposición que Hidra tiene en el Form de Petrer, hasta el 15 de marzo)
Mira Marichu, que verdad es esa que decían nuestros abuelos allá por las épocas donde sólo se hablaba para decir verdades. Recuerdo que a mí me decía, así como despacio, como sin querer que se enterara ni el aire: "Todos venimos con una misión y cuando la descubras ya no podrás librarte de ella". Pues va a ser que es así, al final una quiere ser de todo menos lo que realmente le importa. Pruebas a que te guste el muesli, Brad Pytt y el tenis. Lo intentas con la prensa rosa, con el pret a porter y las Spice Girls. Te esfuerzas por llevar leggins, un colgante en el móvil y saberte, de memoria, la alineación exacta del Real Madrid. Pero todo es inútil, tu diferencia te persigue, te acosan tus gustos y acabas rindiéndote, como en una orgía de bondadosa soledad, a los versos de Benedetti, a un buen vaso de tinto, a la guitarra de Silvio y al pijama de cuadros que afelpa tus mejores sueños. Afortunadamente todos somos diferentes, la vida nos confecciona con distintos patrones y la sociedad intenta uniformarnos mentalmente con un único criterio: el de la conveniencia. Pues sí, Marichu, ser diferente no está mal, al menos me da la oportunidad de quedarme a solas en mi rincón favorito, para alegrarme, sencillamente, de respirar.
A Raquel Álvarez
Al dolor, casi siempre, le sobran aristas y le faltan razones
porque ya desconoce el sabor agridulce de la temprana cereza
que se embaraza de luz al rayar el verano,
porque ha olvidado ese tierno cántico que aviva la herida
sobre los jazmines impolutos y los algodones infectos de llanto.
Algún día se hará el alba en los corredores de la nostalgia
para edificar cadalsos done impere la cordura de los besos,
el holocausto de los siempre-vivos enamorados.
Mientras tanto, sigamos amando la tierra en el tenebroso bosque de la desidia
que toda lucha, cuya bandera es el amor, persiste más allá del olvido.
Hoy 28 de febrero a las 19:30 h.
será la entrega de premios y presentación
del libro Cuentamontes 2008.
El acto tendrá lugar en el Salón de Actos de la
Fundación Paurides
( Elda) Esperamos vuestra asistencia.
Más información en cuentamontes .com
Esta noche, en la Sala de exposiciones "Forn Cultural" de Petrer, se inaugura la exposición del grupo artístico HIDRA-8.
El grupo reúne obras de 8 mujeres inmersas en las artes plásticas con un nexo común: "la apuesta por el acto legítimo de crear."
Se puede visitar desde hoy, a partir de las 20 horas, hasta el 15 de marzo.
Raquel Álvarez Díaz (Poesía) Laura García García (Música)
Teresa García Hernández (Pintura) Lorena López Sánchez (Pintura)
Bianca Marquardt-Spassov (Fotografía) Ana Ortín Maestre (Pintura)
Lola Serrano González (Cerámica) Sacra Leal Domínguez (Poesía)
Es la lluvia que nos dilata la pereza, nos agranda la melancolía y provoca maremotos de añoranza desmedida en las lágrimas enterradas sobre el olvido. Es que, tú ya me conoces, por más que lo intento, siempre acabo encontrándome alguna espina entre los ojos, justo esa que me impide tener la mirada limpia o la conciencia tranquila.
¿Sabes?, de vez en cuando me iría a dar una vuelta por la eternidad para ver si se me pasa esta manía de amar todo sin pensarlo, de alegrarme tanto sin desearlo, de volcarme, venas adentro, al compás de una ilusión que acaba siendo humo en las estanterías de cualquier administración sin cielo. Me gustaría descansar de cuando en cuando. No estaría mal pedirse una leve muerte de unos días, de unos segundos... como cuando nos conceden una exención laboral de las tareas más simples. "Estaré muerta a partir de abril de este año. Podéis dejar vuestro mensaje después de la señal. Os atenderé, gustosa, al regreso, posiblemente en noviembre."
Es la lluvia. Son estos lodos infames que nos salpican la suela de los zapatos y el cuero de las pestañas. Es esta mortandad viviente que arrastran los sueños incumplidos por todas las alcantarillas de la tristeza.
Aprovecho ahora el mutismo de tus párpados,
el descanso de tus acerados dedos,
el leve letargode tu palabra...
Aprovecho este instante de reposo estelar
donde las tormentas se diluyen
en la suave claridad que nos contempla.
Aprovecho y te digo,
aun sabiendo que tú escuchas
las rítmicas baladas del sueño,
aprovecho y te canto:
"Amor,es inútil la luz sin tus besos."
de "Pajaros en la memoria" (Ayunt.Elda, 2007)
Este año los niños y niñas del colegio Miguel Hernández de Elda, han dedicado su día de Carnaval a homenajear el mundo del circo. Así que pudimos disfrutar de lindas señoritas paseándose por el alambre, con tan sólo cuatro años. Majorets y jefes de pista que rondaban los cinco y pequeños animalillos, no muy domados, que sólo calzaban tres lustrosos años. Los más mayores eligieron actividades mucho más peligrosas y así se convirtieron en lanzadores de cuchillos, fieras salvajes como panteras mimosas o graciosos pingüinos contoneándose por un aprobado en matemáticas. Pero como todo gran circo que se precie, los payasos son, sin duda, los personajes centrales y aquí habían muchos, variados trajes, maquillajes sencillos o complicados, pelucas infinitas o narices imponentes... Como en el universo, la variedad es la tónica de estos niños nuestros que luchan por encontrar su sitio dentro del mundo de la felicidad.
Es que ya no sé si quiero ser prostituta o
si quiero ser virgen.
El amor tiene vértices,
como espadas enamoradas,
puñales que inventan heridas como lirios
en el oculto sollozar de los balcones.
Es esta pétrea de soledad de nomberes,
cortinas que ocultan el aullido de la luz.
A estas alturas ya no sé si quiero
ir al paraíso o al infierno,
al norte de tus brazos
o al lejano sur que dibujan tus nalgas.
En el tiempo de las dudas lo mejor es
dejarse llevar por la sed,
por los semáforos en rojo
y por la tempestad cárnica de los besos,
ya vendrá, algún día, la única certeza,
la de la muerte.
Amigos queridos, lectores fieles, amantísimos amigos que cada día os machacáis las neuronas con mis locuras varias, he de informaros que, en un abuso total de confianza, ando expandiendo mis tentáculos lingüísticos más allá de este rincón de mi casa donde tan, cálida y confiada me encuentro.
Si queréis estar al día, divertiros, meditar o, simplemente, encontrar un motivo para sacarle rendimiento a vuestra cuota de Internet: aquí os dejo la dirección de un portal donde podéis encontrar todo eso.
Yo, además, colaboro con ellos en dos blogs muy divertidos:
LA COSA ROSA http://www.lacosarosa.com/
UNO MÁS EN LA FAMILIA http://www.unomasenlafamilia.com/
Espero vuestra visita también allí. Seguro que os va a gustar.
¡Ay, Marichonchi, que estoy consternada además de indignadamente meditabunda...! ¡que voy perdiendo facultades gramaticales y lírica culinaria!... ¡con lo que yo he sido!... que igual te hago un soneto con sofrito de cebolla que una paella, del Alicante profundo, rimada en asonante imperfecto con el marisco cazado en las montañas del Olimpo. La culpa debe ser de esta dualidad mía, este tener que combinar el placer con el deber, la lavadora baja en acentos y energía con un fragmento de "La vida es sueño" remojada en suavizante de Marsella... que es este lirismo calzado en zapatillas aguatinadas, en descosidas mangas con la diéresis trucada o perder la caja de botones azules donde dormita el diccionario. Que se me escapa la semántica por los pliegues de las cortinas y la ortografía, siempre díscola, anda enamorando sartenes en la descerebrada cocina. ¡Ay Marichonchi! que ya no sé si me repiten las manzanas o las metáforas me dan gastroenteritis, que recién paso el plumero por los versos de Machado me toca subrayar las fresas para el postre del epílogo... que a mi niña le peino la memoria tras prepararle una merienda de Gloria Fuertes rebozada. ¿Tú crees, Marichonchi, que ya estoy profundamente enferma?... ¿y si me ha atacado el cáncer de la copla quebrada?... ¿y si acaso padezco de úlceras al dente o acné recién macerado entre la lejía y un terceto sin rima?... que estar al borde del colapso emocional siempre me conduce a mezclar almendras con sinalefas, a rustir acrósticos con el ajo bien picado, a hervir los repollos y las coles entre un salteado de interrogaciones y comillas. ¡Ay, Marichonchi! que mira que yo me conozco y que ya empiezo a preocuparme cuando, de repente, me descubro sólo merendando puntos suspensivos...
"Retrato del cardenal Guevara"- EL GRECO
Sucede que, a veces, de tanto desamar sale acné en las pestañas del pensamiento, sobre el entrecejo del olvido, hiel en los pliegues de la esperanza. Se reprime y se expande o se va por las calles a enseñar la palabra de dios con la inmundicia del pecado, con la clarividencia del aquelarre. Sucede que, de tanto desamar, las uñas se agrietan en el vértice de la luz, se inflama la pústula del desaliento y el mapa genético se distorsiona con el hambre. Es ese voraz desatino del pecado, la paloma infecta que anuncias milagros fugaces, el infierno de la duda y la virginidad del verbo, la santidad satinada de hoguera implacables. De tanto desamar así andamos, descaminando libertades que son el único legado que merecen las pupilas al ocupar los iris del mundo.
Para todos los que están lejos en el sufrimiento y en el llanto.
Para aquellos que, aún en la cercanía, los separan kilómetros de abrazos.
Para todos, afortunadamente, "todo cambia"...
A veces se empieza a morir despacio,
casi como desdentándose en el lácteo arrecife de la lluvia,
en este abrazo que nos encuentra, ingénuos,
en la oscura prestancia del infinito.
Se empieza a desvivir lentamente
arropada bajo el magma del aburrimiento y la hambruna,
incubando tempestades de olvido perenne
en las sutiles soledades de los pozo vacíos.
Y entonces, como sin nombre,
se inyecta la vida de interrogantes sin preguntas,
de ocasos sin horizonte,
de adioses sin despedida.
¿Qué oscura desazón traerá el filo de su guadaña
en el instante infeliz y copioso de la muerte?
Se empieza a fenecer cuando
sólo quedan puntos suspensivos en la esperanza.
Para tod@s aquellos que me amáis sin condiciones y que estáis haciendo cábalas para sorprenderme con un original y emotivo presente para el día de los enamorados, me siento en la obligación de aclararos ciertos puntos:
1º) No me gustan los ramos de flores, por eso rompí todos los jarrones de mi casa. Si queréis obsequiarme con naturaleza, invitarme al campo, a un barranco cualquiera, al cauce de un río, a la sombra de una higuera recién henchida de frutos. Tampoco sé cuidar, como se merecen, los coloridos geranios, las enclaustradas margaritas o los benevolentes cactus con sus parcas necesidades de mimos. Ya no me queda campo santo suficiente para enterrar tanta semilla baldía dilapidada en tiestos descoloridos.
2º) Las joyas son otra cosa, sobre todo aquellas fabricadas en metales nobles, lástima que mi epidermis, desacostumbrada a estas poderosísimas caricias, se me torne alérgica, apática, incrédula e indiferente ante el brillo de tales sutilezas inalcanzables. Casi mejor me sigo quedando con lo de siempre: el anillo moldeado de sorpresas que me regala Yolanda, la gargantilla de papel de plata que Alma fabricó en la clase de manualidades, los pendientes que diseñan tus labios cuando me buscas a tientas, tanta pulsera hecha de caricias que me engarzáis, cada día, con vuestra compañía. Joyas tengo suficientes, siempre hay nuevas por estrenar cada segundo.
3º) Adoro viajar pero desde que ando con los bolsillos vacíos, el pasaporte caducado y la maleta llena de ropa descosida, ya no he diseñado aventura alguna que llegara más lejos del supermercado más cercano. A todo se acostumbran los deseos, las ilusiones se moldean como figuras de plastilina y como yo soy de evasiones gratuitas y esperanza siempre alerta, con poco saldo bancario me es suficiente para viajar a lo más remoto del universo. Si quieres hacerme feliz con una aventura exótica sólo dime si en la jaima de tus brazos el cus-cus sabe, como ya me temo, a dátil enamorado.
4º) Ya sabéis que soy de libro y música fácil, aunque demasiado exigente para lo inculta y pobre que se me adivina. Prefiero el coro de las porteras, copla en ristre, a ciertas orquestas de sinfonías pluscuamperfectas; el cantautor improvisado que me vende los cupones a los engominados millonarios del estribillo vacío. Prefiero leer el graffiti de mi vecino, con faltas de ortografía y tacos callejeros, a los calculados sonetos de algún poeta arrepentido; me gustan más las historias que tú me cuentas, aunque sean verdad, que ciertos capítulos sublimes de estos literatos de salón. Así que, mejor, no te esfuerces en regalarme las obras completas de algún futuro premio Nobel, ni siquiera la próxima novela que ganará el Planeta, mejor dibújame en la espalda una palabra ambigua, la que tú quieras, y déjala macerar hasta que se haga verso.
Y así podría seguir hasta el aburrimiento total de vuestras neuronas y el crack universal de los grandes almacenes. Si me queréis de verdad seguir regalándome vuestro oxígeno, la luz de vuestra presencia, la algarabía de vuestro silencio más allá de las palabras y los nombres. Que todo cuanto deseo esta ahí, al sur de vuestras manos enamoradas por la vida.
Mira que me gusta a mí un cumpleaños (incluso aunque sea mío). Yo sé que es importante agradecer cada día, con o sin celebración importante, que una sigue viva, respirando, soñando, esperando... Cada día con sus horas frágiles, con sus minutos que se esfuman entre prisas involuntarias, con esos segundos llenos de eternidad latente. Cada calendario que hacemos trizas desde el recuerdo va lleno de pequeña esencia que somos nosotros mismos.
Feliz cumpleaños Joaquín Sabina... y que sean muchos más.
Imágen: ” Hombre desnudo sentado”
Juan Hipólito Flandrin 1805-1864
No necesito que susurres mi nombre
por las alcobas sinuosas de la memoria.
No necesito que engarces tus besos
al lóbulo centenario de mis pupilas.
Ni siquiera espero que tejas el trigo
alrededor de esta cintura ebria de silencios.
Sólo, como el agua que arrastra lodos de llanto,
vientos prófugos entre mareas invisibles,
ciudades de humo sobre tejados infames...
Sólo, como un tsunami de rezos impotentes,
vándalico corazón desterrando aldeas sin fuego,
brazos sin abrazo, bocas sin beso...
Sólo te espero aquí, solo y amante,
fabricando un "vellocino de oro"
para mi eterna deslealtad de ídolos vacíos.
Reconozco este viento que me lleva,
que me eleva la falda
y me despeina las retinas.
Este mismo que anda desenfundando farolas,
desenraizando balcones,
abriendo ventanas a la sed del olvido.
Reconozco este viento,
lleva mi nombre eclipsado
en los lagares de la mimética historia
como un alguacil enfadado con la promesa
de la libertad sin demoras.
Reconozco el viento de los pobres,
esta oleada que nos desviste de llanto,
el siroco fugaz, tempestad adentro,
que inmortaliza humanidades al desnudo.
A pesar de ausentarme, tantas veces, del paisaje
hoy vuelvo con los iris anegados de arena
para amarte así: libertina y febril como el viento.
El universo sonríe ante la buena suerte de tu memoria,
se torna ilimitado abrazo de perenne sonrisa
e insinúa regresos nuevos en las miradas vírgenes.
Ven, acaricia esta eternidad que te ofrece
un suave despertar de auroras limpias
donde el retorno al vientre se vuelve certera lluvia.
Toda la eternidad te está invitando a la luz,
el futuro conspira constelaciones nuevas
donde renovarte de la tristeza y de las manzanas rotas.
Sabrás del nombre de la esperanza
cuando en el horizonte de las lágrimas
descubras el motivo exacto para la vida.