SE AMAN
Se aman.
Se quieren pero no se tocan.
Se imaginan.
Se palpan el recuerdo con la memoria del olvido.
Esperan el azul tras la noche siniestra
pero sólo llegan bandadas de frías madreperlas
a cubrir los huecos que dejan los iris recaídos.
Se aman.
Atienden a la nostalgia y al beso,
al ímpetu fugaz de las tiernas corolas,
a la locuacidad vehemente de los calendarios precoces.
Se aman,
se acercan como concubinas fugaces
con la ingenuidad tácita de los plebeyos presentes
que imaginan la felicidad en un grano de lluvia.
Se aman,
pertenecen a la generación del llanto
pero no lo saben... todavía.